EL PROBLEMA HIPÓCRITA Y UNA POSIBLE SALIDA

  Todos nos preguntamos si la problemática del país tiene una salida. Por difícil que parezca encontrar esa ruta, la salida existe; para encontrar el inicio de ese sendero, debemos ser realistas y dejar a un lado la complicidad silenciosa, dejar de ser testigos ocultos y temerosos. La única forma en la que iniciaremos e incidiremos en la solución de los problemas del país, es con la toma de conciencia de parte del electorado, con una participación real e inteligente. Esta conciencia, debe de buscar iniciar un proceso de “extinción de dominio” del bien que han adquirido, ilícitamente, las dos grandes fuerzas políticas del país, llámense ARENA y FMLN. Ese bien, aparentemente intangible, es la decisión sobre nuestro futuro y destino.

  Estos partidos políticos, se han encargado de excluir cualquier posibilidad que permita la despolarización de la política nacional. Erróneamente, están luchando por sobrevivir a una realidad que los lleva al cementerio, pues ya no pueden seguir manteniendo los privilegios y la protección de los intereses de sus cúpulas partidarias. Ya no son ideologías, ni romanticismos políticos, lo que impulsa sus últimos movimientos en este proceso agónico; es el “shock” que causa el tránsito democratizador, el que los tiene inamovibles de cara a los intereses nacionales. Es solamente la supervivencia de sus nefastos intereses lo que vemos en sus últimos movimientos- como la generación del impago al que han llevado a El Salvador.

  El problema hipócrita es ver a sus dirigentes y diputados levantando un dedo acusador contra el opositor a su partido, al diputado arenero contra el funcionario de gobierno del FMLN, al ministro rojo contra el dirigente tricolor del COENA, culpas aquí y culpas allá. Por ejemplo: el tema de la reforma de pensiones que impulsó el Gobierno de Calderón Sol, la deuda que le heredó al país, el fideicomiso que aprobó el Gobierno de Saca para solo trasladar el problema más adelante, la solución de reforma que presenta el Gobierno actual del FMLN que ve esa reforma como una solución a sus problemas fiscales, y la contra reforma presentada por las AFP´s vía ASAFONDOS acompañada por la derecha salvadoreña. Como resultado y epíteto de todo lo anterior, el país cae en impago.

  Desenmarañemos este problema hipócrita: es cierto que la responsabilidad y deuda heredada, es de los gobiernos y decisiones de los areneros; pero igual de cierto es, que el electorado votó por un gobierno que, antes de postularse a la elección presidencial, sabía de esa deuda y se comprometió a resolver los problemas del país, entre ellos el de las pensiones. Por lo tanto, no es válido que el FMLN base su discurso en tirarle la pelota a Arena; y menos válido es, que Arena niegue sus votos en la Asamblea Legislativa para resolver el problema. Repito, de este problema hipócrita los afectados somos todos- el país en una situación de impago, pensionados con sus remuneraciones retrasadas, la calificación de riesgo del país por los suelos, créditos más caros- la sociedad salvadoreña paga los platos rotos del festín imbécil que produce la polarización.

  ¿Existe, entonces, una posibilidad y una salida a la polarización con sus nefastos efectos? Creo que sí. La solución no es mágica, no la traerán los reyes magos; menos la solución vendrá de la mano de la embajadora de los Estados Unidos de Norteamérica, no vendrá de la OEA ni de la ONU; la solución está aquí en el país, en nosotros mismos. Debe de ser buscada, directamente, en el seno e interior de los dos partidos mayoritarios bajo dos premisas: Liderazgos nuevos y una plataforma electoral basada en compromisos puntuales, que le den un giro de timón a la situación actual.

  No soy consejero, ni asesor, ni nada parecido, del FMLN; pero voté por su fórmula presidencial en el 2014, por lo que tengo la autoridad moral, para exigir los cambios necesarios y poder “sopesar” si es posible que volviese a votar por algún candidato que presente ese partido.  Yo no vuelvo a votar por partidos, yo voto por personas.

  En primer lugar, yo invitaría al Gobierno a estudiar la posible aprobación de la reforma que propone ASAFONDOS, y que es respaldada por los demás partidos políticos y las gremiales más importantes del país. ¿Por qué les sugiero esto?  Por razones prácticas y de realidades inmediatas. Arena no les va a aprobar, bajo ningún motivo, su reforma previsional -esa que quiere darle una mayor participación al Estado. Además, si lograsen conseguir el voto del resto de diputados, con una seguridad casi total, la Sala de lo Constitucional se las vetaría; en pocas palabras: esa reforma del gobierno, nació muerta y está muerta. En mi caso personal, no deseo que el Estado, ni ninguna institución estatal, se meta en el manejo de mis fondos de pensión.

  Al no tener viabilidad su proyecto de reforma previsional, la reforma de ASAFONDOS podría resolver en un 50% el problema del déficit en el tema pensiones; además, da la posibilidad de crear una movilidad y crecimiento inmediato de la economía, al permitir que los propietarios puedan retirar hasta un 25% de sus ahorros en su AFP. Esto podría inyectar decenas de millones de dólares directamente a nuestra tan necesitada economía, se resuelve el impago, y el país va para adelante.

  Por eso es importante que se explique, también, ante esta posibilidad, la veracidad y cálculos matemáticos que presentó el Superintendente de Pensiones, Ricardo Perdomo; quien explicó, mediante cuadros directos, el desmejoramiento que traería en las futuras pensiones, de hasta un 39% en el monto que recibirán los jubilados, si se aprueba la propuesta de ASAFONDOS de los que están afiliados en una AFP y la reducción de hasta un 44% a los que reciben pensión proveniente del antiguo sistema. Esta explicación debe de ser total, con las operaciones numéricas y basada en los estudios actuariales, para que nos quede claro si esto es así y brindar, entonces, los argumentos sólidos para botar al cesto de la basura la tan publicitada reforma propuesta por los dueños de las AFP’s.

  La solución temporal encontrada para salir del impago, fue la única posible ante las constantes puñaladas que la vieja derecha lanza contra las finanzas del país y contra el pueblo salvadoreño; con un señalamiento necesario y obligatorio: era preferible suprimir, los 4.5 millones que están asignados para el seguro médico y de vida de los diputados y personal de la Asamblea Legislativa en el presupuesto de este año y no haberlos movido del presupuesto de salud o educación. Ese es el tipo de cosas que hay que cuidar y no darle posibilidad de contraatacar a los buitres carroñeros de Arena.

  Otro de los movimientos que debe de evaluar el gobierno, es buscar un apuntalamiento importante de fondos a la Fiscalía General de la República. Que no quede duda alguna del compromiso del Gobierno del FMLN en la lucha contra la corrupción y la erradicación de la impunidad. Si el Fiscal General tuviese algún interés político partidario en particular, igual desarrollará sus acciones sin o con el tan necesario incremento presupuestal para la FGR. Esto es un punto de decencia y de principios. No puede frenarse esta lucha contra el crimen, por supuestas dudas contra un funcionario, debe privar la lucha por el fortalecimiento de las instituciones.

  Es de vital importancia asignar los recursos necesarios al TSE para llevar eficientemente los procesos electorales venideros. Los 39 millones solicitados por el Tribunal Supremo Electoral no solo son los necesarios, son vitales para tener un proceso en el 2018 con calidad y sobre todo con transparencia. En esta materia, debe el gobierno revisar su posición e inmediatamente tatar de entender que esto es no una concesión sino una obligación para con la democracia del país.

  En materia de política internacional, el Gobierno de El Salvador debe de sentarse a reexaminar su política para con el caso de Venezuela; sin pedirle la sujeción a los principios de soberanía, a otros intereses que no sean los de los salvadoreños. Es evidente, que la democracia en Venezuela está trastocada y las libertades individuales están siendo agredidas.

  Es necesario, también, un replanteamiento del Gobierno de El Salvador en defensa de la democracia, de una forma tajante y frontal.  Anunciar, con toda la potencia posible, el compromiso de no gravar, con NINGÚN IMPUESTO MÁS, a las clases medias y populares en lo que resta de este mandato. Paralelamente, no tocar ningún subsidio, ni política social. Todo lo anterior, debe de ser acompañado por muestras de austeridad impulsada en el Órgano Ejecutivo; e impulsar, a través de sus funcionarios, medidas de austeridad en todas las instituciones del estado; por ejemplo: no más contratos de seguros privados de salud o vida para ningún funcionario público, no más fiestas ni celebraciones innecesarias, mínimo de viajes con excepción de los verdaderamente indispensables para los intereses del país, y todo lo que pueda conllevar al ahorro público. En síntesis: “apropiarse, con inteligencia, de las banderas que, con falsedad, está esgrimiendo la vieja derecha salvadoreña”.

  Cuando di comienzo al esbozo de esta solución, hablé de que esto solo pudiese ser posible, si se cuenta con liderazgos nuevos. Creo, firmemente, que la solución es viable solo así. Es necesario tener visiones oxigenadas para liderar esta transformación y la extinción de la polarización. Por eso creo que, si el FMLN quiere tener una nueva oportunidad, debe de volcar sus ojos hacia su interior en la búsqueda de esa carta que no solo lo oxigene, sino que lidere las necesidades de una verdadera actualización y modernización.

  Se preguntará el lector, qué pienso de Arena con respecto a esta situación. Mi respuesta es clara y tajante: ellos están enfrascados en llevar a un par de candidatos que, en esencia y grado de pureza, son más de lo mismo, así que allá ellos. Yo por Arena, estoy seguro, 100%, que no votaré; porque si me enfada la incapacidad, detesto más la maldad y la mentira, y luego de 20 años de vivirla en sus cuatro gobiernos, sé que Arena es especialista en el arte de engañar.

  Dependiendo de lo que haga la otra opción, tomaré la decisión por uno de los dos caminos posibles para la elección presidencial del 2019: votar por un candidato que cumpla con lo que anoté en este artículo o anular mi voto. Para el 2018, sí decidí ir a votar. Ya tengo un candidato firme, si es que es electo en el proceso interno para candidato a la Alcaldía de San Salvador, de su partido. Votaré por Nayib Bukele. ¿Y por los diputados? A estas alturas, no siento motivación para ir a votar por alguno de ellos.

Acerca de Walter Araujo

Político de derecha. Nació en San Miguel, El Salvador el 21 de Sep. de 1964. Hijo de maestros; formado desde sus estudios básicos en el Instituto Católico de Oriente - Hermanos Maristas de San Miguel. Casado; orgulloso padre de 4 hijos. Miembro de Alianza Republicana Nacionalista desde su fundación hasta el 26 Septiembre del 2013. Candidato a la Alcaldía de San Salvador por GANA (2015), Magistrado Propietario en el Tribunal Supremo Electoral (2009-2014), Presidente del Tribunal Supremo Electoral (2004-2009), Presidente de UNIORE y Presidente del Protocolo de Tikal (2005-2006). Presidente (2001-2002), Vicepresidente (2000-2001, 2002-2003) y Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Legislativa (1994-1997), Presidente de Foro de Presidentes Legislativos del Caribe y C.A. FOPREL (2001-2002). Jefe del Grupo Parlamentario de Arena (1997-2000), Presidente (2001-2002) y Director de Información de Arena (1995-2000), Diputado por 3 períodos legislativos durante (1994-2003), Secretario de la Comisión de Diálogo del Gobierno de El Salvador (1990-1992), Miembro de la Comisión para la Consolidación de la Paz COPAZ (1992-1994) y Miembro de la Juventud Republicana Nacionalista desde su fundación. Estudios Superiores en Jurisprudencia y Ciencias Sociales en Universidad José Matías Delgado. Cursos de Especialización en Derecho en la Universidad de Salamanca, Cursos de Administración y Gerencia Política en el INCAE. Graduado del Official Candidate School OCS en Fort Benning, GA (1982). Graduado del Curso de Guerra Política, Fu Hsing Kang, República de China (1990). Oficial Mayor de la Asamblea Legislativa (1987-1990) y Jefe de Operaciones en el Consejo Central de Elecciones (1985-1987).
Esta entrada fue publicada en Política. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a EL PROBLEMA HIPÓCRITA Y UNA POSIBLE SALIDA

  1. Jorge Alberto Vasquez Gomez dijo:

    Walter nunca he sido de DERECHA, pero es admirable tu madurez política, sin cesgo alguno el pensmiento que en tus últimos artículos le estas imprimiendo, dirann tus antiguos colegas que sos un traidor, pero lo que tu muestras es que sos un libre pensador de los que hoy en día escasean, adelante que falta mucho que decir para quitarle el velo a los fanáticos de la politica

  2. Chris dijo:

    Walter, sus análisis abren una luz al final del túnel…

  3. Tengo ratos de desconfiar de sus intenciones por sus varias afctuaciones y ataques Don Walter, pero leyendo su artículo siento que debo aplaudir una postura con la que concuerdo y una propuesta que apoyo. Sólo apartando a los que nos han metido en el problema vamos a poder encontrar gente honrada y comprometida con el país para sacarnos. Desafortunadamente, los partidos políticos jugaron muy mal el juego politiquero en los últimos 6 meses y por esa razón, el apoyo internacional al país se ha limitado. La reacción típica es más impuestos antes de más austeridad y queda sumamente claro por nuestra realidad que nadie los aguantará.

    Lo felicito por el artículo, quizás entre más personas lo leen se les podrá inspirar a tomar acción…

  4. Marck dijo:

    Soy de zquierfda pero no del frente, muy bien Walter

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s